Noche plácida, festival anotador y comunión total con la grada. El Barça firmó una actuación soberbia en el Palau Blaugrana tras imponerse por un incontestable 8-0 a un desdibujado Magna Xota, cerrando el primer tramo del curso con sensaciones inmejorables antes del parón internacional. Con un Adolfo desatado en faceta realizadora y la cantera reclamando protagonismo, el conjunto de Javi Rodríguez maniató a los navarros desde el pitido inicial y no concedió tregua a lo largo de los cuarenta minutos.
La puesta en escena barcelonista fue fulgurante. Apenas se habían cumplido dos minutos cuando Touré sacó a relucir su talento individual para conectar un potente latigazo exterior que inauguró el casillero (1-0). El tanto dio alas al cuadro culé, que encontró en Adolfo a su gran estilete ofensivo. El ala colomense puso la directa en el 8' definiendo con finura en el mano a mano, y en el 13' culminó una brillante pared con João Victor para subir el 3-0 al luminoso. Cuando el primer acto agonizaba, llegó la genialidad de la noche: la perla de La Masia Roger García enganchó un misil imparable a la escuadra que puso en pie al templo culé (4-0) y rubricó su segundo tanto en apenas dos encuentros en la élite.
Tras la reanudación, la ambición azulgrana no decayó un ápice. Adolfo completó su 'hat-trick' particular con otra obra de arte en una acción cocinada por Touré que el '8' culminó tras un recorte antológico en el área. A partir de ahí, la fiesta fue total: el canterano Joel Miñano y Sergio González se sumaron a la cuenta realizadora castigando la endeblez defensiva visitante, mientras que Hígor cerró la sangría en los compases finales con el definitivo 8-0.
Con este vendaval ofensivo y la portería a cero sellada, el Barça se marcha a la ventana internacional con los deberes hechos y un impulso anímico mayúsculo. La competición liguera regresará el próximo 24 de octubre, fecha en la que los catalanes visitarán la cancha de El Ejido en busca de prolongar su buena dinámica.



















