Pamplona vivió un duelo de máxima exigencia en la tercera jornada del Torneo Apertura. Magna Xota volvió a vaciarse sobre el parqué de Anaitasuna, mostrando tramos de buen juego y carácter ofensivo, pero terminó cediendo con claridad ante la contundencia de un Illes Balears Palma Futsal letal de cara a puerta.
El arranque navarro fue decidido y vertical. Ion Cerviño lideró las primeras acometidas locales, obligando a Carlos Barrón a emplearse a fondo con un potente disparo exterior. Sin embargo, el cuadro insular golpeó primero con una efectividad demoledora: en el minuto 7, Charuto empujó a la red el 0-1 al segundo palo y, prácticamente a renglón seguido, Fabinho aumentó la renta con un misil lejano.
Pese al golpe, los pupilos de Morenín reaccionaron tras la pausa táctica. Combinaron con criterio de la mano de Javi Larrea y Aimar Iraurgui, y rozaron el gol en una acción de estrategia donde el poste repelió el disparo de Ion Cerviño. La fortuna volvió a dar la espalda a los verdes cuando un desajuste en salida permitió a Palma rubricar el 0-3 a placer. Aunque Asier Llamas sostuvo al equipo bajo palos y el peligro rondó la meta balear con acciones de Petry, Grillo y Joaquín Expósito, el conjunto visitante amplió aún más la brecha antes del intermedio.
Tras el paso por vestuarios, Xota mantuvo la cabeza alta y encontró premio a su insistencia. En una rápida transición armada por Ion Cerviño, Josu Mendive batió a Barrón para firmar el 1-4 y encender a la grada. El empuje local fue notable durante varios minutos, acompañados por las paradas salvadoras de Asier Llamas e incursiones ofensivas donde Grillo volvió a exigir al meta visitante.
Palma cortó la rebelión con el 1-5, momento en el que Morenín arriesgó con el ataque de cinco. Asumiendo riesgos, una rápida salida propició el 2-6 obra de Joaquín Expósito, quien superó a Barrón con un remate cruzado. Con el cuadro navarro volcado hasta el pitido final, Palma cerró el electrónico con el definitivo 2-7 sobre la bocina tras haber errado previamente un lanzamiento desde el doble penalti.



















