El Santa Cruz F.S. de Mieres vivió su estreno en categoría nacional con un partido de alto voltaje ante La Esperanza Rangers F.S. de Lugones, que se saldó con derrota por 4-8 en un encuentro marcado por el ritmo ofensivo, las alternancias en el marcador y la experiencia visitante en los momentos clave. A pesar del resultado, el equipo local dejó buenas sensaciones en su debut, mostrando capacidad de reacción y fases de juego muy competitivas.
El partido arrancó con intensidad y goles tempranos. Óscar adelantó a los de Lugones en el minuto 4, pero Miguel Ángel respondió de inmediato para igualar el marcador en el 5’. Conrado puso el 2-1 en el 9’, culminando una buena acción ofensiva del Santa Cruz, que por momentos se mostró más vertical y atrevido. Sin embargo, La Esperanza Rangers reaccionó con contundencia: Marcos empató en el 14’, Óscar volvió a marcar en el 17’ y David amplió la ventaja en el 19’. Justo antes del descanso, Álvaro recortó distancias para los locales, dejando el marcador en un ajustado 3-4.
La segunda mitad mantuvo el ritmo, pero la eficacia visitante fue decisiva. Mateo anotó el 3-5 en el 22’, Manuel el 3-6 en el 27’ y, aunque Conrado volvió a marcar en el 29’ para el 4-6, los de Lugones no aflojaron. Óscar firmó su segundo tanto en el 33’ y Mateo cerró el marcador en el 36’ con el definitivo 4-8.
El Santa Cruz F.S. mostró carácter, intensidad y momentos de buen juego, pero pagó caro los errores defensivos y la falta de acierto en los tramos clave. La Esperanza Rangers, por su parte, supo gestionar el partido con madurez y aprovechó cada oportunidad con precisión.
El debut deja aprendizajes y margen de mejora para el conjunto mierense, que ya piensa en la próxima jornada con la intención de transformar el esfuerzo en puntos. La categoría nacional exige constancia, y el Santa Cruz ha demostrado que tiene argumentos para competir.



















