El Polideportivo Municipal de Oñón acogerá este fin de semana un compromiso de máxima exigencia para el Racing de Mieres FS, que recibe al CD Composala en un choque directo entre equipos recién ascendidos a la Segunda División B con dinámicas contrastadas.
El bloque mierense llega a la cita ocupando la 12ª posición de la tabla con 6 puntos, obligado a revertir una dinámica adversa tras encadenar dos derrotas consecutivas a domicilio frente al Noia Portus Apostoli B (1-4) y el Sibuscascoche Ribeira FS (2-7). Pese a contar con pegada ofensiva gracias al momento de forma de Javier Fernández (7 goles) y Manel González (5 tantos), el gran reto para el cuadro asturiano pasa por ajustar su solidez defensiva, al registrar 31 goles en contra en las cinco jornadas disputadas. Hacerse fuertes en Oñón —donde ya vencieron esta campaña a O Esteo— será fundamental para no caer a la zona roja.
Enfrente estará la gran sensación del arranque liguero. El CD Composala aterriza en tierras asturianas en la 2ª posición con 10 puntos en su casillero, habiendo cedido únicamente una derrota en todo el inicio de campaña. El conjunto compostelano ha demostrado ser un bloque sólido y competitivo a domicilio, avalado por un tridente ofensivo muy repartido en el que Pablo Villaseñor, Brais y Carlos suman cuatro dianas cada uno.
Duelo táctico e intenso donde los asturianos necesitarán elevar la concentración en las transiciones defensivas para frenar el ritmo gallego y volver a sumar de tres en una categoría que no concede tregua.


















