Paso al frente y golpe de autoridad en la cuenca del Caudal. El Racing de Mieres sumó un triunfo de enorme peso al imponerse por 3-2 al C.D. Composala en la sexta jornada de Segunda División B. En un choque donde los asturianos tuvieron que sobreponerse al tanto inicial gallego, los pupilos mierenses impusieron una marcha más de intensidad, voltearon el marcador antes del descanso y supieron resistir con oficio el asedio final de cinco para dejar los tres puntos en Asturias y alcanzar los 9 puntos en la clasificación.
El arranque de la contienda estuvo marcado por el respeto mutuo, aunque fueron los visitantes quienes lograron golpear primero. En el minuto 12, Brais culminó una acción ofensiva para inaugurar el luminoso a favor de los compostelanos (0-1). Lejos de amilanarse, el Racing de Mieres reaccionó como un auténtico vendaval. Prácticamente en la reanudación posterior, en el 13', César Antonio devolvió las tablas al marcador (1-1) desatando la euforia en la grada. Con el control del ritmo de juego en manos locales y acumulando llegadas de peligro sobre el marco defendido por Alejandro Vásquez, la insistencia asturiana halló recompensa en el 17': Víctor García finalizó a la perfección para sellar la remontada (2-1) con la que ambos bloques enfilaron el túnel de vestuarios.
Tras el descanso, el Composala dio un paso al frente en busca de la igualada, obligando a la retaguardia mierense y a Saúl bajo palos a redoblar esfuerzos defensivos. El Racing supo capear el temporal con madurez táctica y, a ocho minutos del final (33'), asestó el golpe definitivo: una precisa transición vertical con balón en largo permitió a Izan Solís definir a la red para establecer un tranquilizador 3-1.
El técnico visitante, Gabi Rama, recurrió al ataque de cinco para intentar rescatar algún botín. La superioridad numérica dio frutos a los gallegos en el 38' mediante Carlos (3-2), abriendo un desenlace no apto para cardíacos. Sin embargo, el Racing de Mieres se atrincheró en su parcela con un ejercicio de solvencia encomiable, tapando cada línea de pase hasta que sonó la bocina final. Una victoria trabajada y de casta que afianza a los de Mieres en la zona media y refuerza su fortaleza como locales.


















