El fútbol sala es un deporte maravilloso, pero a veces no entiende de méritos, solo de efectividad. El Serbis AD Alcorcón FS vivió este fin de semana la cara más amarga de la competición al caer derrotado por 4-5 ante La Nucía en Los Cantos. Fue una tarde de infortunios para los locales, que vieron cómo se escapaba una oportunidad inmejorable de engancharse al tren del play-off en los segundos finales.

Un inicio eléctrico y respuesta inmediata

El partido arrancó con un Alcorcón mandón, bien plantado sobre el parqué y decidido a llevar la batuta. Sin embargo, la primera bofetada de realidad llegó pronto. En su primera aproximación, y con cierta fortuna, La Nucía ganó la espalda a la defensa amarilla para adelantar a los visitantes.

Lejos de acusar el golpe, el Alcorcón reaccionó con carácter. Álex Sáiz, muy activo todo el encuentro, se inventó una jugada individual de quilates para servir el balón a Otero, que no perdonó el 1-1.

El guion parecía claro: los locales ponían el juego y las ocasiones, y los visitantes, el peligro a la contra. De nuevo, un balón a la espalda de la zaga permitió a La Nucía batir a Merino y retomar la ventaja. Pero el Alcorcón tiene alma guerrera. Rufo, pura intensidad, presionó la salida de balón rival hasta robar y definir para colocar el 2-2 antes del descanso. Las tablas lucían en el marcador, pero la sensación de dominio era totalmente amarilla.

Del éxtasis a la tragedia en cinco minutos

La segunda mitad mantuvo la tónica. El Alcorcón generaba y perdonaba, hasta que el infortunio se cebó con los locales. En una jugada desgraciada, Jesús tocó un saque de banda rival que se envenenó hacia su propia portería, validando un gol que supuso el 2-3.

Tocaba remar de nuevo contracorriente. Y el equipo lo hizo. Álex Sáiz, echándose el equipo a la espalda, culminó una rápida transición con un disparo cruzado para poner el 3-3. El partido entró entonces en su fase decisiva y el Alcorcón golpeó primero: a falta de cinco minutos, Rufo soltó un punterazo ajustado al poste que ponía el 4-3 y desataba la locura en la grada. La victoria parecía encarrilada.

Un desenlace no apto para cardíacos

La Nucía se la jugó con portero-jugador. El Alcorcón defendía con orden, pero una acción precipitada permitió a los visitantes encontrar el hueco para el 4-4. El partido estaba roto. Araque tuvo en sus zapatillas el gol de la victoria en una ocasión clarísima que se marchó fuera por milímetros.

Y entonces, llegó el golpe final. Cuando el reparto de puntos parecía inevitable, un error en la salida de balón de Jesús con la portería desguarnecida regaló el 4-5 a La Nucía a falta de escasos segundos. Toñín Ramos pidió tiempo muerto a falta de 16 segundos para intentar la heroica de cinco, pero el marcador ya no se movería.

Una derrota cruel que deja al Serbis AD Alcorcón con la miel en los labios y la sensación de haber perdido tres puntos por errores propios más que por aciertos ajenos.

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